viernes, 10 de febrero de 2012

El saldo de la lengua. Antonio Valdecantos.

Un interesante artículo sobre la lengua y la marca España que cuestiona el doble rasero del bilingüismo en función de si se refiere a las otras lenguas habladas en España o al inglés y del que extractamos algunos párrafos.

…Lo que resulta francamente llamativo ha sido la ausencia de todo debate en relación con el hecho lingüístico de mayor envergadura producido en muchísimo tiempo, a saber, la aceptación del incontrovertible principio según el cual el llamado bilingüismo (pero no el central-periférico, sino el referido al inglés) debería ser el día de mañana la condición normal de todos los súbditos. No se conoce, en efecto, a nadie que haya puesto en tela de juicio la bondad de dicho propósito, y lo único que está permitido discutir es la manera de lograrlo (o, como dirán los avisados, implementarlo) del modo más rápido y eficiente, aunque al principio resulte un poco pintoresco.

Como es lógico, tal bilingüismo se habrá de procurar sobre todo por medio de la enseñanza, y el que esta deba cursarse, de principio a fin, en inglés constituirá un dogma incuestionado sobre el que sería muy poco aconsejable expresar dudas: si el inglés llega a ser la lengua de la escuela, nuestra competitividad y excelencia darán un paso de gigante, porque no cabe ninguna duda de cuál es la lengua de la innovación, de la tecnología, de la globalización y, en general, del futuro.

… a nadie parece inquietar el que la enseñanza se lleve a cabo en las condiciones de indigencia verbal propias de una lengua que no dominan ni el profesor ni los alumnos, algo quizá poco importante en las múltiples actividades recreativas que llenan el horario escolar, pero no muy recomendable a la hora de enseñar, por ejemplo, historia o filosofía.


Fuente: El País