lunes, 24 de septiembre de 2007

El PP y la libertad de elección de centro

1995. El único libro que la fundación “faes” tiene sobre la educación se titula “La libertad de elección en educación”. Será su programa de gobierno máximo. Su único interé$.

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El libro y su autor
 
Francisco López Rupérez, catedrático de Instituto de Enseñanza Media. Secretario y director del Liceo Español en París desde 1989 hasta 1993. Director general de Centros Educativos en el MEC de 1996 a 1998 cuando aquello del Millón para el Mejor y el Modelo EFQM.
En 1998 pasa a ser la mano derecha de Esperanza Aguirre como Secretario General de Educación en el MEC.

Habitual colaborador de FAES y fustigador oficial de la LOGSE junto con la Viceconsejera Delibes. Desde 2007 es Presidente del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid simultaneando este puesto con el de Coordinador del Plan de Mejora de la Calidad de la Educación en Centros Públicos Prioritarios.

De la lectura del libro se puedes sacar tres conclusiones: 

• Primera, en ningún lugar del mundo existe la “libertad de elección” con la que Esperanza Aguirre está dinamitando la educación madrileña.
• Segunda, los efectos perversos que López Rupérez vaticinaba se han cumplido.
• Tercera, y consecuencia del anterior, la operación del derribo de la educación ha sido totalmente consciente y premeditada. Una clara muestra de la actuación, que el PP abandera, contra la calidad del sistema educativo en su conjunto.

Los efectos previsibles de la “libertad de elección de centro”
En el libro se analizan posibles efectos de esta propuesta. De la pág. 125 a la 150 se analizan los riesgos, de los que ofrecemos un extracto:

“Bajo la apariencia de neutralidad, el mercado confirma o refuerza el orden social preexistente de privilegio y bienestar, y se convertirá en un mecanismo duro de selección social ya que el mercado no puede funcionar en el caso de la escuela al tratarse de un bien escaso”. 


Ataque a la Escuela Pública. Frenará la mejora de la enseñanza pública en tanto que sistema y afectará negativamente a su nivel de calidad.
Atomización del sistema. Se atomizará el sistema educativa y se perderá la sinergía entre los diferentes componentes.
Pérdida de calidad general. No existen garantías de que se mejore, en promedio la calidad de la educación.
Impide la planificación Se dificulta la necesaria planificación para la provisión de plazas escolares y es, por ello, contraria al interés público.
Injusticia social. Las familias con menor nivel sociocultural se beneficiarían menos.
Jerarquización del sistema. Los centros atraerán a los alumnos por el rendimiento jerarquizando la enseñanza.
Cierre de centros. Se modificará el mapa escolar provocando el cierre de los centros menos elegidos.
Fin a las innovaciones. Hará más conservadora la enseñanza al imponer las visiones de los padres (ya que el desfase de sus concepciones sobre aquella tenderá a frenar las innovaciones).
Uniformes y aspectos formales. Los centros se desviarán hacia aspectos formales como uniformes, edificios y relaciones públicas en detrimento de los contenidos.
Ataque al derecho del niño. Y, último pero no menos importante, que olvida que el titular del derecho a la educación es el niño.”

La política “educativa” de la Comunidad de Madrid

Sabían lo que podía pasar, conocían los medios para evitarlo pero querían que pasara. Tenían que elegir, de un lado un buen sistema educativo, la mejora de la formación intelectual y humana de las personas. De otro privilegios sociales y económicos, su adoctrinamiento religioso. Optaron por lo segundo, todas y cada de sus acciones han ido dirigidas a ese fin: desde la prueba de sexto hasta el regalo de suelo al Opus Dei.

La educación para el PP ¿una prioridad?

Escribe Mercedes de la Merced (exconcejala pepera del Ayuntamiento de Madrid y actualmente miembro del Consejo de Administración de Cajamadrid así como secretaria general de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas) en el diario 20 minutos del 21/9/07 lo que desde el año 92 viene siendo el mantra del PP en educación "los socialistas se empeñan en una estrategia que rebaja el nivel de exigencia e incrementa el fracaso escolar". La verdad es otra.
El razonamiento apriorístico del PP enlaza más con el antipedagogismo que llevó a la depuración del cuerpo de maestros tras la Guerra civil que consideraba al regeneracionismo y a la Institución Libre de Enseñanza (ILE) como anti-católica y anti-española con afirmaciones como que "La Alta Enseñanza Madrileña, habrá de ser,
inexorablemente, de aquí en adelante, Patriótica, Católica y Leal. O no ser".
La Orden de 19/8/1936 y la Circular de 7/12/1936 constituyen el marco legal para la depuración, y en ellas quedaba claro que el objetivo de las Comisiones Depuradoras era apartar de la enseñanza “a los envenenadores del alma popular, los primeros y mayores responsables de todos los crímenes y destrucciones que sobrecogen al mundo”.
"Los individuos que integran esas hordas revolucionarias, cuyos desmanes tanto espanto causan, son sencillamente los hijos de catedráticos y profesores que, a través de instituciones como la llamada “Libre de Enseñanza”, forjaron generaciones incrédulas y anárquicas”. La depuración significó para el magisterio nacional un total de entre 15.000 y 16.000 sancionados, de los que 6000 maestros fueron separados definitivamente de la enseñanza, 3000 fueron suspendidos de empleo y sueldo y alrededor de 6000 perdieron su plaza al ser trasladados forzosamente de su localidad.
Sólo partiendo de ese análisis y de aquella depuración que paralizó la modernidad en la enseñanza española podemos entender el discurso descalificador actual de los neocarcas del PP.
Porque ayer como hoy, lo que de fondo está en juego no es la educación, ni la excelencia ni el fracaso escolar sino el control ideológico por parte de la iglesia católica de la sociedad.
La libertad de elección de centro por parte de las familias ha pasado a estar por encima del derecho a la educación de los niños para conseguir que la clase media-alta se vea bajo el doctrinario influjo de la iglesia (que controla el 70% de la enseñanza concertada). Las familias que comienzan eligiendo "menos inmigrantes, menos diversidad luego mejor nivel) acaban comprando elitismo y doctrina católica pura y dura.
El PP con el mismo discurso de los republicanos en EEUU o de los pedagogos antimodernsos en Francia (tan queridos por Sarkozy) hacen de la educación una herramienta de selección social y de control ideológico, ningunenando las experiencias educativas que con sistemas comprensivos y de participación democrática consiguen, ellos sí, la buenos resultados para todos.
Porque si algo ha quedado demostrado estos años es que los centros privados concertados han hecho lo que han querido con la aplicación de la Logse y sin embargo sus resultados no son mejores que los centros públicos donde, para información de sus despistados ideólogos, tampoco es que haya habido un cambio revolucionario ni muchísimo menos. Los resultados de la privada mediocres, los de la pública mediocres también (aunque con el merito de trabajar con "peor" alumnado).

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Lucía Figar, indefendible

La consejera de Educación, Lucía Figar, considera "algo indefendible" que los padres y las madres de alumnos del colegio público Trabenco de Leganés se hayan dirigido a su departamento para exigir una mayor dotación de profesores que no ha sido solicitada por la dirección del centro. Y que además pretendan elegir personalmente a los docentes.

Así que, por un lado, la Comunidad de Madrid comprende y potencia el boicot promovido por la Conferencia Episcopal contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía comprendiendo a los padres que no cumplan la ley. Y por otro considera indefendible que unos padres que han elegido la enseñanza pública y un proyecto democrático quieran darle continuidad.
Dice que la dirección del centro no ha solicitado nada, pero calla que no sólo se la ha expedientado previamente sino que se la ha amenazado para que se esté quietecita y que el Colegio Trabenco ha tenido a la inspección de arriba para abajo por el centro entrometiéndose en asuntos que son parte sustancial del proyecto educativo.
Calla que no se pide nada distinto a lo que el centro ha tenido el año pasado y desde hace ocho, así que no será ni muy ilegal ni muy raro.
Calla también el prejuicio declarado que la Viceconsejera Delibes tiene contra este cole desde sus tiempos de grácil pluma en el ultraderechista Libertad Digital.