jueves, 15 de marzo de 2012

¿Un nuevo ataque? ¿Aumento de ratios y despido de más profesorado?

Regreso al pasado


En una información aparecida en el diario La Razón se plantea que las comunidades autónomas gobernadas por el PP plantean un aumento de la ratio a 30 o 35 estudiantes en todas las etapas educativas con el evidente fin de recortar el número de profesores lo que Wert estaría "dispuesto a escuchar" y ya sabemos lo dispuesto que es este hombre.

Para ello se retuercen las estadísticas planteando que "el número de alumnos por profesor en España es inferior a la media de los países de la OCDE: 11, frente a los 13 por docente que registra la media europea".

También se afirma una falsedad manifiesta según la cual pese a que España dedica el mayor porcentaje del PIB de su historia el [raquítico] 4,7% nunca como hasta ahora habíamos alcanzado unos índices de abandono escolar tan altos: el 28,4%, casi el doble de la media de la UE. Se siente, pero el abandono era algo mayor y más temprano en los años 80.

Mezclar datos como regulación legal, tamaño medio del aula y número de alumnos por profesorado es un juego de trileros que pretende confundir a la sociedad.

Se habla de igualar los ratios en todas las etapas y se olvida que las ratios en toda la educación infantil (primer y segundo ciclo) son escandalosas y vergonzantes con respecto a otros países y una de las causas más probables de fracaso escolar. Haber igualado la ratio del segundo ciclo de infantil y la de primaria ha sido una de las mayores agresiones perpetradas contra la etapa y un error fundamental (heredado desde la LOGSE) en lo que ha sido el progresivo deterioro de la educación infantil. Recordemos que, en cambio, sí se consideró razonable diferenciar la ratio entre primaria y secundaria. En las actuales condiciones la educación infantil lejos de tener un efecto compensador de las desigualdades socieconómicas favorece el fracaso escolar de un elevado número de niños que salen de la educación infantil con la etiqueta del fracaso sin que el sistema educativo hay respetado su maduración o haya individualizado la enseñanza o haya puesto los recursos necesarios para prevenir el fracaso. Quienes más se podrían beneficiar de una educación de calidad son los más perjudicados.

Pero, por otro lado, con un sistema educativo polarizado que concentra la dificultad en la enseñanza pública aumentar las ratios favorece a la privada concertada y castiga a la pública (tanto a su profesorado al empeorar las condiciones de trabajo como a los alumnos) lo cual a su vez potenciará la fuga de la pública a la privada. A nadie se le escapa que los efectos de aumentar la ratio de 25 a 30 con niños "normalizados" de familias de clase media alta no son los mismos que hacerlo en una zona deprimida con un menor nivel de formación de las familias y con una mayor complejidad del alumnado.

Puede ser necesario recordar a las más jóvenes de donde venimos. De una escuela franquista, clasista y subdesarrollada donde en 1975 te podías encontrar con 60 alumnos en las aulas de 6º de EGB de un colegio privado. Este número bajaba mágicamente según el sistema iba expulsando a los alumnos y al llegar a BUP se estaba por cuarenta y quien sobrevivía hasta 3º de BUP se podía encontrar, ahora si, con razonables grupos de 35. No hace falta decir quienes iban cayendo. Parece ser que este es el modelo al que quieren volver los gobernantes del PP aprovechando el pleno al 15.

Para ampliar información puedes ver Eurydice (p. 217 y posteriores) o Education at a Glance, 2009 de la OCDE (p. 370 en adelante)