domingo, 4 de octubre de 2009

Deconstruyendo el inicio de curso de la Condesa 3/4

Los pilares… de la tierra

La Condesa destacó los tres pilares en los que se sustenta su programa de Educación en la Comunidad: "una educación basada en la mejora de la calidad, la igualdad de oportunidades y la libertad de los padres para elegir la educación que quieren para sus hijos". En este sentido, señaló que el 86 por ciento de los nuevos alumnos de 3 años que comienzan hoy sus clases ha obtenido plaza en el centro elegido en primera opción por las familias.

"La Comunidad de Madrid está a la cabeza de España en libertad de elección, ya que el 86 por ciento de las familias madrileñas escolariza ya a sus hijos en el centro que elige en primera opción", apuntó Aguirre, quien añadió que este porcentaje se eleva casi hasta el 89 por ciento en el caso de la demanda de los centros públicos. [Según otra fuente lo que dijo fue "a la cabeza de España en la satisfacción de los padres por la libertad de elección" de centro escolar de sus hijos, lo que no es exactamente lo mismo]

Este porcentaje se desprende de los datos del proceso ordinario de admisión para el presente curso, que concluyó el pasado mes de junio. En términos nominales, este dato se traduce en que de los 55.940 niños de 3 años que se han matriculado por primera vez, 48.211 irán al centro elegido por sus familias.

Esto es lo que dijo, ahora analizaremos si es cierto y si es bueno, esto es, si mejora la calidad. No siempre tener más de algo es mejor. No siempre que alguien dice que tiene más realmente lo tiene.

Las mentiras de la elección de centro


La mentira de unir libertad y calidad. Unía en su discurso la Condesa calidad y libertad de elección. En la realidad no se unen. En el interesante gráfico que encabeza este post podemos ver como la exitosa Finlandia tiene uno de los porcentajes más bajos de escuelas compitiendo por alumnos en la misma zona. No hace falta decir que en la mayor parte de países de existir competición por los alumnos es entre centros públicos. La enseñanz pública es hegemónica salvo en Chile, Bélgica (por el peso de la igelsia católica) y Holanda (por su aversión al control ideológico del estado o de la iglesia fruto de su proceso de formación como país).

La mentira de equiparar escuela y mercado. El intento de traspasar la idea de la "libertad de elección" de los mercados a la escuela es una burla. En el mercado todos los consumidores pueden elegir p.ej, podemos tenr un sistema operativo en el ordenador y al día siguiente decidir pasar a otro y es técnicamente posible. Podemos pasar de una marca de bebidas a otra y, con un simple aumento de la producción, conseguir beber "lo que queramos" en muy poco tiempo. En la educación, no. No todos pueden elegir el mismo "buen" profesor, el mismo "buen" colegio.

Incluso en el brutal sistema privatizador inglés que apuesta por abrir más aulas en los centros más demandados y cerrarlos en los menos solicitados, los padres no consigues "lo mismo". Un centro más grande implica un clima escolar diferente, implica contratar a buenos coordinadores y a buenos profesionales, o formarlos, algo muy costoso. La experiencia del paso de colegios de línea 1 a línea 2 muestra claramente el reto de crecer y conservar la identidad.

La mentira del mecanismo de elección. A las familias no se les da la posibilidad de elegir centro. Al contrario que en cualquier otro concurso en la Administración aquí no se realiza un listado de puntuaciones de los niños y después se adjudica por orden de serie. Algo así como "a ver "manolito"(que tiene el número 26 en "derecho a elegir")… no te puedo dar el cole que has elegido en primera opción porque ya está lleno, entonces te damos la segunda opción que has pedido.

El mecanismo funciona de otra manera, hay que ser lo suficiente "listo" como para pedir en primera opción el colegio que te puedan dar porque si pides un centro y no te toca, aunque tengas 12 puntos no te van a dar la segunda opción que pediste sino que te quedas por detrás de todos los que pidieron en primera opción un colegio. Así que te vas a un cole en el culo del mundo o a la comisión de escolarización a montarla. Las familias juegan, pues, a la ruleta rusa.

Libertad: sólo para entrar en la jaula. Además la libertad de elegir acaba en cuanto las familias caen en las redes de la enseñanza privada, allí empiezan a tener menos capacidad de elegir y decidir (consejos escolares inexistentes, clase de religión obligatoria, cuotas extras obligatorias, donaciones obligatorias). La libertad en la privada acaba rápido.

La mentira del fomento de la elección. Para la Comunidad, en un claro servicio a la iglesia y a la educación adoctrinadora, el derecho a no elegir un centro público (ese donde acaban los niños con dificultades de todo pelaje) se potencia debilitando la cantidad y calidad de escuela pública que se ofrece (de lo que esun claro ejemplo las cesiones continuas de suelo público para la escuela pública en los nuevos desarrollos urbanos, concertación del colegio público de El Alamo, reducción progresiva de aulas en centros públicos etc) y haciendo ver que es bueno para el sistema la posibilidad teórica de que en cualquier lugar de la comunidad de madrid se tenga a mano un centro concertado para elegir. Algo disparatado en cuanto a costes.

Que la administración apueste por equiparar la red pública y la red privada y en poner a la pública como subsidiaria de la privada es una abdicación del papel que una Administración Pública debe hacer, un caso de corrupción extremo de la "cosa" pública


En conclusión

La "libertad de elección" es un mero juego de palabras que realmente se debería traducir por expresiones como "fomentar la insolidaridad social" o "mantener las prebendas de la iglesia", o "desprestigiar y acabar con la enseñanza pública".

Evitar, con caracter general, que los alumnos vayan el centro público más próximo al domicilio genera una estratificación social del alumnado y como consecuencia se empeoran las condiciones de aprendizaje de los alumnos más desfavorecidos. Algo tremendamente insolidario y pacato.

La calidad y equidad del sistema educativo se pone en entredicho al abdicar la administración educativa de los mecanismo de formación y control del profesorado, alqo que se deja en manos de la iniciativa privada. No se produce una adecuada evaluación interna dirigida a conseguir la máxima equidad dentro de un modelo homogeneo: La propaganda sustituye a los estudios y los intereses de la patronal privada a los de la sociedad.

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