jueves, 29 de septiembre de 2011

Entrevista a Jose María Maravall. Exministro de Educación 1982-1988

"La idea de libertad de elección de centro es el núcleo duro de la ideología reaccionaria"

Si el sistema educativo público tiene un padre en España, ese es José María Maravall (Madrid, 1942), ministro de Educación entre 1982 y 1988. La criatura se llama Ley Orgánica del Derecho a la Educación (LODE), aprobada en 1985 y que se mantiene hoy en vigor como los cimientos de un sistema que este premio nacional de Sociología que comenzó su vida política en la militancia estudiantil antifranquista admite no reconocer. La gestión de esa herramienta puesta en manos de la ideología neoliberal del PP más reaccionario en Madrid y el País Valencià le lleva a preguntarse cómo la izquierda ha permitido que un sistema ideado para garantizar la igualdad de oportunidades haya acabado tan desvirtuado.

Vista la promoción que algunas comunidades han hecho de la escuela privada en perjuicio de la pública, ¿cree que habría sido mejor apostar en 1982 por una educación pública única?

Si se desvirtuara la LODE más allá de lo admisible, cosa que está sucediendo en algunos sitios, yo estaría a favor de un sistema público y otro privado de pago. Nada más. Como ocurreen un país tan católico como Italia y en EE UU.

Sigue leyendo esta interesante entrevista en el desplegable o en Público 25.09.2011

Cuando accedió el PSOE al poder, ¿era impensable un sistema público único y laico?

Sí. Como habíamos hecho en 1982 una campaña tan conciliadora y Felipe [González] había repetido que no se iban a retirar las subvenciones a los centros privados de la Iglesia, los obispos pidieron una entrevista. Entraron al despacho y, dado el entendimiento, propusieron seguir con el procedimiento que habían tenido hasta entonces. Sacaron unos papeles que son irrepetibles. Era papelcebolla, donde reproducían los reales decretos ya hechos para publicar y algunas órdenes ministeriales sólo a falta de la firma del ministro. Conservo algunos papeles de ministros de la UCD con las peticiones de la Iglesia y simplemente anotado al margen: "que se haga". Era total sumisión.

Entonces optaron por crear los conciertos educativos en determinadas circunstancias.

Las exigencias eran muy duras y ellos dijeron: No concertamos. Y eso significó que había tres millones de niños en colegios subvencionados, colgados, salvo que sus padres desembolsaran el oro y el moro. Entonces envié una circular a las direcciones provinciales diciendo que íbamos a impulsar todas las inversiones, habilitaríamos un sistema para acomodar a todos los alumnos de los centros concertados en la escuela pública. La Iglesia vio esa circular, porque me ocupé de que así fuera, y al día siguiente había unas colas enormes de religiosas pidiendo los conciertos.

¿Cuáles fueron las condiciones?

Las condiciones fueron el contenido de la LODE. Que no fueran los directores los que seleccionaran los alumnos: "Quiero a este porque es rubio, guapo y va todos los domingos a misa". Sino que, si había una demanda superior a la oferta de plazas, tuvieran preferencia los alumnos de renta más baja y los que vivieran más cerca. El segundo criterio era que la ense-ñanza debía ser gratuita. Igual que los públicos. Se excluía la subvención como ayuda a las familias ricas. Otro requisito era que el pago de los profesores fuera a sus cuentas personales.

¿Cuál de esos criterios es el que más ha quedado desvirtuado actualmente?

La gratuidad y la selección de los alumnos por parte del centro son los criterios que más se incumplen.

En Madrid se han llegado a promocionar conciertos con el Opus Dei. La consejera defiende que el Estado debe ofertar lo que demandan las familias.

Será siempre en las condiciones que establezca la ley. Podrían extender esa idea de la libertad de elección, que es el núcleo duro de la ideología reaccionaria, a otros ámbitos. Por ejemplo, que no paguen el metro de todos los españoles si ellos no van en metro, que se les subvencione la parte correspondiente de su Mercedes y por tanto el sistema fiscal se rompa completamente. Cada cual, según sus deseos.

¿Qué propone para evitar los abusos de los conciertos?

Si la consejera de Educación y la presidenta de Madrid están socavando la LODE y desvirtuándola, probablemente sea mejor contraatacar políticamente que derogar una ley que lleva 25 años. Por ejemplo, me choca bastante la atonía política con la que se ha reaccionado ante una política educativa tan reaccionaria como la del PP, no sólo en Madrid, sino también en Valencia.

El Gobierno planteó un pacto educativo que fracasó precisamente por el freno a los conciertos.

¿Pacto, qué pacto? ¿A quién se le ocurre querer un pacto? Que se respeten las leyes de entrada. El pacto escolar es el artículo 27 de la Constitución. Y la LODE es el pacto escolar respaldado por el Tribunal Constitucional en pleno. El único pacto adicional que cabe es que se respeten esas leyes.

Pese a que las competencias han sido transferidas, ¿cree que el Gobierno puede influir?

El Estado tiene en sus manos la Constitución, que en su artículo 149 atribuye al Estado la regulación de las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de sus derechos. Además, las normas básicas referidas al derecho a la educación y la libertad de enseñanza, así como las condiciones para obtener y expedir títulos. Esos son poderes enormes. El decreto sobre conciertos de 1985 tiene carácter básico. Es que hasta una orden ministerial, si regula una condición básica, es de obligado cumplimiento. Además de garantizar el cumplimiento de las leyes, el Estado debería recuperar un instrumento fundamental que es la alta inspección.

El ministerio tiene un presupuesto minúsculo de apenas 3.000 millones.

No sé en qué se gastan esos 3.000 millones de euros, porque no tienen nada que hacer. Hay programas de refuerzo, de profesores Pero puedes tener una red compensatoria que dependa de ti asentada en centros. Por ejemplo, en zonas de prioridad por una comunidad escolar rural o desfavorecida Puede que el Gobierno autonómico haga ese programa o puede que no. Si la comunidad quiere pactar el programa para que no se solapen fondos, fantástico, si no, lo haces. Eso no existe.

La Comunidad de Madrid ha dejado de contratar más de mil profesores. ¿La educación depende sólo del dinero?

La educación no es sólo dinero. Si los profesores están en huelga, mejor para el PP: más deterioro de la escuela pública y más demanda para la concertada. ¿Dónde están los partidos? El Gobierno autonómico puede usar el presupuesto como quiera. Pero hay necesidades presupuestarias y Madrid exime fiscalmente a las familias que llevan a sus hijos a los colegios privados. ¿Ha dado una batalla política suficiente la izquierda? No.

¿Esa atonía es un elemento más de la falta de alternativas de la izquierda?

En España, desde que se fue Rubalcaba, ni la izquierda ni la derecha ha hecho nada por la educación. Hay una parálisis sustancial. Si no das la batalla en la educación, ¿dónde la das? Se han dejado comer el terreno con eslóganes baratos, como el de la libertad de elegir centro educativo.

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